Si bien para CGT todo parecía indicar que en el día de hoy, además de hacer una ronda con los sindicatos para el análisis individual del Informe Técnico que se entregó en la pasada reunión, la entidad ofrecería de una vez por todas sus propuestas de contenidos del ERE, no ha sido así.
Nuevamente, y esto parece ser una opinión general, se nos convoca tanto para hacernos perder el tiempo como para seguir manteniendo a la plantilla en una situación total de INCERTIDUMBRE, NERVIOSISMO Y ESTRESS.
CGT, no obstante, asiste a la reunión, en defensa de los intereses de la plantilla, manifiesta sus opiniones y expresa sus denuncias.
INFORME TECNICO Y PLAN DE REESTRUCTURACIÓN.
En líneas generales, CGT no rechaza el documento; sencillamente no lo reconoce ya que nace totalmente sesgado y condicionado en aplicación del refrán popular “quien paga la banda, exige la música.
Así, manifestamos que no se va a elaborar un documento que no tenga otra conclusión que no contemple de forma exclusiva, que la situación es crítica y que hay que “meterle la tijera” a la única partida que, según la empresa, donde es posible: los gastos de personal a través de despidos.
Sin embargo, manifestar que a otros gastos generales ya no es posible, o que su margen de mejoras y ahorros es inexistente, es un acto de cinismo, ya que, por ejemplo “meterle la tijera” a las inaceptables remuneraciones de la alta dirección es posible y podría generar ingentes ahorros.
O, por ejemplo, cómo habiendo magníficos profesionales del derecho y de la economía dentro de la casa se contratan empresas externas como CMC y el costosísimo bufete de abogados de Garrigues Walker; ambos presentes en este ERE.
Claro, ellos hacen el papel de “hombres malos” y la empresa sigue manteniendo SU ALMA.
Este informe es cortoplacista y no difiere en el medio o largo plazo la posibilidad tanto de amortiguar estos despidos como de rechazarlos por las perspectivas de seguir ofreciendo beneficios.
La situación crítica que avala estos despidos contrasta con las continuas manifestaciones públicas de la solvencia de a entidad, los varios miles de millones de euros aportados en dotaciones, o las plusvalías generadas por la compra de otras entidades; por ejemplo la compra del Banco de Valencia puede aportar en el 2013 unas plusvalías de alrededor de 1500 millones.
Es más, este informe manifiesta en varias ocasiones, que una de las principales razones de tener que “adelgazar” a la plantilla es para poder mantener el denominado ROE; o lo que es lo mismo el apunte contable que garantiza que los accionistas recibirán dividendos.
DENUNCIAS DE CGT ANTE LA ENTIDAD.
En la pasada reunión (28/02), y a la entrega del informe, la entidad le solicita a la mesa en su propio nombre y a través de la empresa CMC, la máxima confidencialidad; dada la situación crítica en la que nos encontramos y que obliga a realizar estos despidos, y la profusión de datos internos que este informe contiene.
Pero es la propia entidad y algunos de los sindicatos presentes los que se encargan día tras día de filtrar estos datos a los medios de comunicación.
Por lo tanto, CGT le exige que tome cartas en el asunto y que depure responsabilidades consigo misma y con aquellos que alegremente filtran interesadamente estos datos para acaparar espacios mediáticos.
Y, son estos mismos, los que abandonan su labor de defensa de los intereses de la plantilla, haciendo caso omiso a una reivindicación de otra parte sindical y de la plantilla: UNIDAD SINDICAL frente al intento de despido de 3002 empleados y empleadas y disminución del volumen actual de empleo.
Denunciamos también la coincidencia existente entre la cifra de despidos y la que se viene trasladando a la prensa, ya desde Abril del pasado año 2012.
Ello avala aun más nuestras tesis de que el informe nace condicionado y el informe se elabora con unas cifras de despidos preestablecidas de antemano; es decir, al revés.
Ante el intento de algún sindicato, vulnerando la dinámica de la propia reunión establecida por la parte empresarial de centrarse en el debate del informe, de ser abanderado y pionero de propuestas para incluir en el ERE (propuestas que por otro lado sólo pretenden rebajar la cifra), CGT denuncia que estos intentos tienen que ser atajados de raíz con un simple movimiento por parte de CAIXABANK: aportar sin más dilación y sin “marear mas la perdiz” el documento del ERE con todo sus criterios, fórmulas, planes sociales de acompañamiento, etc.
Ello redundaría en que los sindicatos nos centráramos en darle la batalla al ERE y, de paso, la plantilla sabría a qué se enfrenta, podría sacar sus propias conclusiones y actuar en consecuencia.
Para CGT, y los hemos manifestado ALTO Y CLARO, la premisa fundamental pasa por no aceptar ni un solo despido obligatorio y que, el volumen de aquellos voluntarios no suponga merma en el volumen de empleo.
Ello, incluye claro está nuestro rechazo frontal a la inclusión en el ERE de los compañeros y compañeras del ERTE de Banca Cívica.
Por cierto, creemos que los sindicatos abanderados de la defensa de los “743 del ERTE”, con sus concentraciones de efecto mediático para salvar los muebles, si hubieran realizado un acto de unidad sindical que hubiera, al menos tranquilizado a la plantilla, llevando a cabo las concentraciones contando con el 100% de la representación laboral de los trabajadores y no en solitario por que se “crecen” con la palabra mayoritario, habrían dado un paso importante para poder solicitar (como lo han hecho hoy) consenso en las propuestas.
Lo cual, dicho sea de paso, les pone en un atolladero en caso de que firmen un acuerdo con salidas correspondientes a compañeros y compañeros del ERTE.
O, quizás ya esté pactado con la empresa que se retire a los 743 y así nos colgamos la medallita.
En tal caso, nos alegraremos por los 743; por los cuales también CGT ha dado y dará la batalla.
Por último, se ha denunciado el abuso que supone la ingente cantidad de horas extras que, casi de forma obligatoria, están realizándose en las redes comerciales cuando por otro lado se vende la marca de empresa familiarmente responsable; por cierto, con certificados anuales avalados entre otros por los mismos sindicatos que también las denuncian.
En caso de que salgan de la plantilla 3002 compañeros y compañeras (o el número que sea), se exigirá el aumento de estas horas extras para que el negocio no se tambalee.
Y, por supuesto, con el consiguiente fraude que para Hacienda y para la Seguridad Social ello supone.
De esto último, CGT iniciará en breve una campaña de denuncias ante las autoridades laborales.