3500 empleados, se procurará aceptación de los sindicatos, por supuesto confiamos en nuestros representantes laborales porque seguro que seran consecuentes con lo que firman, o no firman.
Resultados gracias a la dotacinitis no a pérdidas reales, "a consecuencia de la integración de otras entidades", esperemos que no se cargen las tintas en ningún colectivo por su procedencia.
Actualmente tenemos en vigor un ERE con unos derechos, antes de firmar nada nuevo habrá que salvaguardar los derechos consolidados por los acuerdos vigentes, en fin una serie de detalles que os dejamos para la reflexión del día.
Adjuntamos las noticias digitales del tema, fijaos que nadie habla de ERE, y que además todos los mensajes son tranquilizadores, señoras y señores compañeros de caixabank nuestra fuerza es nuestra unión.
El banco planteará a los sindicatos la necesidad de reducir hasta 3.500 empleados en España
el grupo estima que tiene un excedente de plantilla de 3.500 trabajadores en toda la red como consecuencia del proceso de integraciones realizado, según confirmaron ayer fuentes de la entidad. Además de Banca Cívica y Banco de Valencia, CaixaBank ha absorbido desde que se inició la crisis a Caixa Girona y Bankpime. En total, el grupo emplea a 32.625 trabajadores a cierre del 2012, con un aumento de plantilla de 5.632 empleados en el último ejercicio. La red de oficinas del banco, con 6.342 sucursales
http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/caixabank-prepara-recorte-plantilla-tras-ganar-menos-2308350
Reestructuración de empleo sin medidas drásticas
Al preguntarle a Fainé sobre una posible reestructuración de empleo en el grupo La Caixa, el banquero ha respondido que "cuando un sector pierde márgenes hay que hacer algo". Por eso, ha avanzado que no tiene sentido tener varios servicios centrales, por ejemplo, ni sucursales duplicadas.
A este respecto, Fainé ha dicho que "pactamos, hablamos con los sindicatos y buscaremos todas las fórmulas para poder hacer el ajuste lo mejor posible. Pero no creo que nadie que se haya ido de la caja se haya quedado descontento", ha matizado Fainé sin avanzar más detalles.
En cuanto al proceso de reorganización de la entidad, el presidente de CaixaBank reconoció que "algo hay que hacer", puesto que tendrá que digerir la integración de Banca Cívica y Banco de Valencia.
"No tiene sentido que tengamos siete servicios centrales. Tiene que haber una reestructuración y miraremos si hay oficinas duplicadas", advirtió Fainé.
No obstante, quiso dejar claro que no se adoptarán medidas traumáticas porque "nosotros hablamos y pactamos con los sindicatos, habrá bajas incentivadas o prejubilaciones".
Fainé añadió que se mirarán todas las opciones y, si no se puede llegar a un acuerdo con los sindicatos "y no hay más remedio se tomarán otras medidas".
"No tiene sentido que tengamos siete servicios centrales. Tiene que haber una reestructuración y miraremos si hay oficinas duplicadas", advirtió Fainé.
No obstante, quiso dejar claro que no se adoptarán medidas traumáticas porque "nosotros hablamos y pactamos con los sindicatos, habrá bajas incentivadas o prejubilaciones".
Fainé añadió que se mirarán todas las opciones y, si no se puede llegar a un acuerdo con los sindicatos "y no hay más remedio se tomarán otras medidas".
Isidre Fainé ha reconocido que de cara a los próximos ejercicios de CaixaBank van a ser necesarios abordar procesos de reestructuración. Ha puesto el acento en los servicios centrales que tiene la entidad. “No tiene ningún sentido tener siete servicios centrales, es normal que haya un reestructuración para ajustar los costes”, ha señalado.
Estos ajustes serán “no traumáticos”, según ha avanzado. Pero también ha señalado que habrá reestructuración en oficinas cuando se termine la integración de Banca Cívica y de Banco de Valencia. “Habrá que hacer una revisión de las oficinas cuando se desarrolle el programa de integración”, ha afirmado.
"No conozco a nadie que se haya ido descontento de La Caixa", ha afirmado Fainé. "Nuestro objetivo es mantener el máximo de empleo", ha matizado.
Análisis Caixabank: otro aquejado de ‘dotacionitis’
Todos los bancos han retrasado para fin de año las provisiones exigidas por los dos decretos De Guindos: de ahí los malos resultados.- Lo mejor: que los ingresos financieros suben. Lo peor, que el ratio de eficiencia sube, quizás por las absorciones de bancos en dificultades.
- El gran perjudicado, el accionista: la rentabilidad cae un 80%. Y el PER, estratosférico.
- Curiosidad: Caixa se asegura su cartera de seguros: ¿Zapatero a tus zapatos?
Parece que, efectivamente, el camino que nos mostró este jueves el Santander con sus resultados va a marcar tendencia. Y esto no es lo peor, pero si continúa así esa tendencia, más bien querencia, va a ser creciente.
Pues si este viernes es la tercera entidad financiera del país, la primera del mercado español, la madrugadora Caixabank del Sr. Isidro Fainé, la que, a primera hora, antes de abrir mercados, nos entregaba los resultados del 2012: apenas 230 millones de euros de beneficio frente a los 1.053 millones del 2011, un 78,2% menos. Qué barbaridad. ¿Motivos?: la misma gripe que el Santander: “dotacionitis”. 10.299 millones que ha tenido que soportar la cuenta de resultadosde la entidad para dotaciones y saneamientos, cuando en el 2011 habían sido 2.557 millones de euros. Si la progresión es de esta magnitud, ¿en las próximas cuentas de entidades menos saneadas qué nos vamos a encontrar?
Cómo los reales decretos del ministro De Guindos permitían reconocer las minusvalías en los activos inmobiliarios adjudicados y en los créditos con garantía inmobiliaria hasta 31.12.12, está claro que las entidades han ido retrasando dicho reconocimiento hasta el final. En este sentido, Caixabank ha resultado ser una entidad muy española. Suponemos que todas las entidades han actuado así, dejando para el último trimestre del año un fuerte volumen de dotaciones, en la esperanza de que algo cambiase.
El margen de intereses ha crecido trimestre a trimestre hasta un incremento anual del 22% pero, como consecuencia de la incorporación de entidades y en menor proporción que el balance por dichas incorporaciones (28%). Sin embargo, hay algo positivo: los ingresos financieros lo han hecho más que los gastos, por lo que el último ha resultado el mejor y ha ayudado a absorber ese fuerte esfuerzo de reconocer, por real decreto, el deterioro de los inmuebles y de los créditos que, con el consiguiente coste económico, ha mantenido el coeficiente de cobertura de estos activos en el 60%.
El problema es que el crecimiento de dicho margen ha ido acompañado del de los gastos generales, porque ambos se han producido por la incorporación de nuevas entidades al grupo como consecuencia de la reestructuración del sector. En cualquier caso el último trimestre no ha sido el peor, sino el segundo mejor del año después de que el tercero sí lo fuese, el peor. Tal vez esté comenzando a salir adelante la entidad.
Lo que se le ha deteriorado con todas estas incorporaciones de entidades en malas condiciones es su ratio de eficiencia (pasa del 51,3% al 52,9%), es decir: los gastos de estructura.
Como a todos los bancos, ahora Caixabank es banco, el gran perjudicado ha sido el accionista, quien ha visto hundirse la rentabilidad de los activos en un 75% y, por tanto, la del capital en un 80%. Sin embargo, también como en todos los bancos, la caída de la acción ha sido muy menor (no llega al 20%), lo que significa que se hayan alcanzado unos PER estratosféricos (pasa del 14 al 54) que sólo se explican cuando los negocios no son maduros o los valores están muy inflados.
La liquidez puede ser un problema para esta entidad que, aunque ha reducido la relación entre sus créditos y sus depósitos (pasa del 133% al 127%) lo ha hecho de manera muy poco significativa, por lo que presenta una de las más altas del sector. Esta reducción se debe tanto a la aportación de las entidades adquiridas como a la propia entidad, que aunque ha visto caer sus depósitos (-4,2%), también lo ha hecho en sus créditos (especialmente las empresas, -13,1%).El crédito, como ven, tampoco fluye desde esta institución.
Una última curiosidad. Al igual que Santander, Caixabank ha tenido que reasegurar su cartera de seguros vida-riesgos buscando el céntimo: ¿se han dado cuenta del refrán “zapatero a tus zapatos”?
Esperamos con una ansiedad contenida los resultados de la segunda fila de nuestro sistema bancario.
